He leído en otro blog (Liber, libro, libre. ¡Qué nombre tan bonito! ¿verdad?) que un buen ejercicio de creatividad es empezar frases con la palabra “Recuerdo”. Aquí van algunas:
Recuerdo el silencio de un paisaje nevado, los árboles blancos y unas briznas de hierba que asomaban en el suelo buscando la luz, intentando sobrevivir.
Recuerdo un paseo por la playa de Cádiz un día de otoño. Un grupo de gaviotas caminaban con sus andares tontos sobre la arena. La marea estaba baja y en la arena mojada se reflejaban el cielo y las gaviotas. Al verlas, mi hija pequeña echó a correr hacia ellas con los brazos abiertos en cruz. Los pájaros salieron volando y ella se quedó quieta sobre la arena mojada, mirando cómo se alejaban en el cielo.
Recuerdo la época en que fui crisálida. Era doloroso y también liberador sentir cómo crecían tus alas.
Recuerdo que, cuando vivía en Madrid, me gustaba montarme en un autobús en horas de poco tráfico y viajar por la calle Alcalá hasta la Puerta del Sol mientras contemplaba a la gente que iba y venía por la calle. También me gustaba a veces entrar en el metro y sentarme en un banco en alguna estación sólo para sentir el bullir de la vida.

La mujer sonriente dijo
Recuerdo mis ilusiones viajando en un avión, en un tren o en un autobús mirando por la ventana.
Recuerdo algunos chistes malos a los que al final les cojo cariño.
Recuerdo ciertas fotos que me acompañan a las que les guardo especial cariño.
Un besito y mucho ánimo para continuar escribiendo.
¡Qué buen comienzo!
=)
22 Septiembre 2006 | 09:40 AM