El ángel bueno
Es el título de un poema de Alberti, del libro "Sobre los ángeles" (1929). Describe (creo) el sentimiento de gratitud que nos embarga cuando encontramos una persona, o una situación, o una vivencia que nos ayudan a abrirnos de nuevo a la vida. Dice así:
Vino el que yo quería
el que yo llamaba.
No aquel que barre cielos sin defensas,
luceros sin cabañas,
lunas sin patria,
nieves.
Nieves de esas caídas de una mano,
un nombre,
un sueño,
una frente.
No aquel que a sus cabellos
ató la muerte.
El que yo quería.
Sin arañar los aires,
sin herir hojas ni mover cristales.
Aquel que a sus cabellos
ató el silencio.
Para sin lastimarme,
cavar una ribera de luz dulce en mi pecho
y hacerme el alma navegable.
Me gusta mucho porque creo que describe muy bien esa sensación de agradecimiento y alivio, que puede venir de pronto (como en una iluminación) o poco a poco, pero que siempre es suave y silenciosa y habla de vida y no de muerte.
Si es provocada por una persona, seguramente diríamos que esa persona es buena. O que al menos lo ha sido para nosotros.
Pero ¿qué es ser bueno?
Cuando decimos de alguien: “¡Qué bueno es!”, ¿no queremos decir también “¡Qué tonto es!”? ¿No entendemos por ser bueno alguien que prefiere dejarse pisar a entrar en conflicto? ¿Es eso ser bueno?
Creo que no. Creo que ser bueno es saber cuidar de uno mismo con un egoísmo sano. Y al mismo tiempo saber disfrutar siendo generoso.
Y ante los conflictos, asertividad y diálogo si el otro quiere dialogar. Si no... ¡uff! Sinceramente no sé qué se puede hacer en esos casos, supongo que poner tierra por medio si es posible; si no lo es, procurar no implicarse emocionalmente en la batalla.

Juan dijo
Hola, te felicito por tu comentario sobre el poema de Rafael alberti. A mi particulrmente me gusta más tu comentario que el poema. Besos.
Com dices que te gusta Pedro Salinas, te mando unas diapositivas que hice.
http://www.lacoctelera.com/lo-que-hay/post/2006/08/07/yo-puedo-da...
23 Septiembre 2006 | 12:03 PM